Iztaccíhuatl

Iztaccíhuatl
La mujer blanca, dormida

En el principio de los tiempos, cuando los gigantes guerreros poblaban la tierra, nació una princesa. Parecía haber sido procreada con la delicadeza de la luna, la fuerza del viento y la belleza de las flores. La nombraron Iztaccíhuatl (del náhuatl, iztac, blanca y cihuatl, mujer).

Iztaccíhuatl descubrió el amor en la piel y en la mirada de un cacique; de nada sirvió que él tuviera la fuerza y la nobleza de un roble ya que el padre de la princesa, con la intención de alejarlo, le pidió que trajera la cabeza del más feroz de los enemigos para así, demostrar la valentía y sagacidad que se requerían para desposar a su hija.

Popocatépetl se fue a la guerra. Enfrentó a los enemigos noche y día. Los riscos desgarraron sus piernas, los torrentes casi ahogaron sus pulmones. Dejó parte de su sangre esparcida en las selvas, en los pantanos; los llanos de hielo quemaron su piel. Las batallas se sucedían sin descanso y parecían no tener final. El tiempo también se convirtió en adversario ya que sin darse cuenta, pasaron años antes de que lograra alcanzar al más fiero de los oponentes? Le cercenó la garganta y le cortó la cabeza. Tal y como lo había pedido el padre de Iztaccíhuatl, Popocatépetl regresó con el trofeo engarzado en la punta de su lanza.


 La gente de su tribu lo recibió con una gran fiesta, una capa y un penacho confeccionados con plumas de faisán y adornados con medallones de oro y plata. Popocatépetl buscó a su novia. Ella no estaba presente. Tampoco el lecho nupcial que había prometido el padre de Iztaccíhuatl.

 Popocatépetl aún sostenía la lanza con la cabeza sangrante del enemigo. Lanzó un aullido de dolor. Vio a lo lejos, en medio del valle, a las niñas sacerdotisas, rodeaban un túmulo. Ahí estaba Iztaccíhuatl, nívea, con el cabello en cascada cayendo y cubriendo la cabecera del montículo. La tristeza de imaginarlo muerto le removió la vida y se quedó dormida para soñar por siempre con el amor carnal que nunca llegó a conocer.

Popocatépetl besó la frente de Iztaccíhuatl. Quebró en su rodilla el haz de las flechas con punta de obsidiana y conjuró a las sombras de los ancestros en contra de las crueldades de su dios.

 Ordenó a veinte mil esclavos que construyeran ante el sol, un enorme montículo, amontonó diez cumbres en una escalinata y tomó entre sus brazos a Iztaccíhuatl. La colocó en la cima. Se arrodilló a su lado y encendió una antorcha. Para siempre Popocatépetl se quedó reclinado y vertiendo luz sobre el féretro de su sufrimiento. ?Ella, Iztaccíhuatl, mantendrá inmortal el perfil de su belleza y soñará con su amado por el resto de los tiempos. Él, Popocatépetl, velará para que nada perturbe la paz de Iztaccíhuatl y ningún huracán se atreverá a extinguir la antorcha, será tan perenne como su amor.

 

Desde tiempos ancestrales, en cada uno de los pueblos que vive al abrigo de los volcanes, hay un encargado que se comunica con los espíritus de Popocatépetl y de Iztaccíhuatl. Esta persona es elegida por los propios volcanes para ser mensajero entre ellos y los pueblos. La invitación se hace a través de un rayo, y el que logra sobrevivir, sabe que es el elegido. Alcanza el derecho para que los encargados más viejos, le enseñen los secretos para comunicarse con la lluvia, con el sol y los demás elementos; para comprender los enigmas de la siembra y la cosecha; las propiedades de las plantas medicinales y las oraciones para así, poder sanar los cuerpos y las almas. A los elegidos se les conoce como: graniceros, temporaleros o cuidadores del tiempo.

El espíritu de Iztaccíhuatl se manifiesta como doña Manuela y el de Popcatépetl como don Gregorio o Serafín, personificándose éste, como un indígena de edad madura y cabello blanco.

Don Goyo (como le dicen de cariño), continúa activo mientras que doña Manuela, desde el 20 de julio de 1868, ha permanecido en quietud.


 La tradición oral cuenta varias leyendas que giran alrededor del amor imposible entre los volcanes. Ambas montañas forman una asociación volcánica o sistema binario volcánico. El Popocatépetl tiene alrededor de 5 millones de años y es el segundo más alto del país con 5,452 mts. de altura sobre el nivel del mar. El primer lugar lo ocupa del Pico de Orizaba o Citlaltépetl con 5,747 mts. El tercero es el Iztaccíhuatl con 5,286 mts. de altura y 20 millones de años. Dentro del mito, Iztaccíhuatl sería una anciana, la amante del joven Popocatépetl.

Fray Diego Durán, en la Historia de las Indias de la Nueva España, describe la relación de la diosa Iztac Cihuatl, que significa mujer blanca, con la montaña sagrada y los indígenas del lugar.

El día de la fiesta en honor a la diosa y para simbolizarla, vestían de verde, con collares y corona de flores y un velo blanco, a una indígena esclava y virgen. La sacrificaban frente al altar erigido a la diosa. Luego, todo el pueblo, vestido de fiesta, llevaba a dos niños y dos niñas pequeñas envueltos en mantas de vistosos colores, y obsequios que consistían en coronas de plumas, joyas, camisas bordadas y enaguas de mujer, hasta la cueva que se encontraba en la sierra. Resguardaban dentro de la caverna, los objetos preciosos que llevaban a la diosa Iztac Cihuatl, para evitar que el tiempo los destruyera o algún saqueador ajeno a sus costumbres se los llevara. La festividad duraba dos días. La gente realizaba los rituales en la montaña; consistían en cánticos, ayunos, plegarias y sacrificios.

Se han encontrado en los lugares referidos en el códice Durán, objetos de cerámica en los que destaca una vasija zoomorfa de color negro con la efigie de un tlacuache, instrumentos musicales y rituales, fragmentos de obsidiana, púas de maguey para el sangrado ceremonial.

En la actualidad, los rituales ancestrales continúan vivos, en especial, en la llamada Cueva de los Brujos en un escondido abrigo rocoso sobre la cañada de Alcalican o Alcaleca. Ahí permanecen durante todo el año, la galería de cruces y el altar, muestra del sincretismo entre el catolicismo y los conceptos prehispánicos.

 Partiendo de San Andrés Hueyacatitla, vecino de El Despertar, Contla, se encuentran dos sitios arqueológicos más.

Otra leyenda nos habla del amor del azteca Popocatépetl hacia la virgen Iztaccíhuatl. Pasión prohibida porque ella era una diosa de la pureza. Popocatépetl se retiró a su chinampa para escapar del castigo de los sacerdotes; dictaminaron que la cabeza del sacrílego debía servir de alimento para las fieras. Popocatépetl se enteró que la tristeza había matado a Iztaccíhuatl y corrió al lado de su amada para colmarla de besos.

El dios de los infiernos, Mictlantecutli, al ver la profanación que Popocatépetl cometió al besar el cuerpo inerte de Iztaccíhuatl, lanzó una flecha envenenada. Popocatépetl se derrumbó a los pies de su amada. El dios de los infiernos quiso apoderarse del pecador para torturarlo eternamente pero sólo pudo llevarse el cuerpo ya que el corazón puro de Popocatépetl, quedó a las plantas de la virgen.

Mictlantecutli, furioso, cubrió el cuerpo de Iztaccíhuatl con tierra y lo abrigó con nieve para hacerla inaccesible al hombre. Desde entonces, el corazón de Popocatépetl permanece encendido con el fuego de la pasión eterna.

Durante muchos años y poco antes de la conquista de México, las jóvenes vírgenes que murieron a causa de amores infortunados o por mal de amor, eran sepultadas en las faldas de Iztaccíhuatl.

 Ahora, en El Despertar, en Contla, se reúnen los y las amantes del camino del guerrero y de la naturaleza; se inspiran con la belleza del Iztaccíhuatl y aprisionan la energía que emana de la gran montaña para dar luz al camino, que a veces pareciera transcurrir, entre las sombras.

 Gracias a todos los participantes de Estados Unidos, Cuernavaca y Puebla que compartieron con nosotros y con el Iztaccíhuatl, el trabajo del 7, 8 y 9 de Julio. Eugenia Bear.

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3 commentarios en “Iztaccíhuatl”

  1. Abril dice:

    esta muy padre esta página.
    te la recomiendo!

  2. eduardo dice:

    esta muy padre esta pagina

  3. emma dice:

    Q impresionante, al leer te enteras de lo maravilloso de la historia y las leyendas, tanto que erez capaz de entrar y tomar parte en la escesa de lo que lees; a mi en lo particular me encantan ambos volcanes y su magica historia, es simplemente Espectacular. gracias.

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